En los últimos años, se ha hablado mucho sobre los suplementos de melatonina por sus efectos positivos en el sueño. Sin embargo, también ha surgido una duda común entre quienes comienzan a usarla: si la melatonina engorda. Esta preocupación ha generado debate entre quienes desean mejorar su descanso sin comprometer su peso corporal ni su metabolismo. Para entender si realmente la melatonina tiene alguna relación con el aumento de peso, conviene analizar qué es esta hormona, cómo actúa en el cuerpo y si su consumo puede afectar el equilibrio energético o el apetito.
¿Qué es la melatonina y cuál es su función principal?
La melatonina es una hormona que produce de forma natural la glándula pineal en el cerebro. Su función principal está relacionada con la regulación del ritmo circadiano, es decir, el ciclo sueño-vigilia. Su producción aumenta por la noche, en ausencia de luz, lo que genera la sensación de sueño. Además de su función como «reloj biológico», también cumple otros roles en el cuerpo, como la regulación del sistema inmune y propiedades antioxidantes.
Aunque la melatonina se produce de forma natural, muchas personas recurren a suplementos de venta libre para tratar trastornos del sueño como el insomnio, el desfase horario (jet lag) y el trabajo nocturno. A medida que su uso se hace más frecuente, aumentan las dudas sobre posibles efectos secundarios, como si la melatonina engorda o afecta el metabolismo.
La relación entre melatonina y el metabolismo
¿Puede influir en el control del peso?
Una de las razones por las que ha surgido la creencia de que la melatonina engorda es su vínculo con el metabolismo energético. Algunos estudios en animales han mostrado que la melatonina puede influir en la conversión de la grasa blanca (almacenamiento) en grasa parda (activa metabólicamente, quema calorías). Esto podría, en principio, favorecer la pérdida de peso. Sin embargo, los efectos en humanos todavía no están del todo claros y dependen del contexto: dieta, edad, estilo de vida, niveles hormonales y calidad del sueño.
Además, un sueño de calidad ayuda al cuerpo a regular de forma adecuada las hormonas del apetito, como la leptina (que suprime el hambre) y la grelina (que estimula el hambre). Un mal descanso altera estos niveles, lo que puede derivar en un aumento del apetito y, por ende, del peso. En este sentido, mantener un buen sueño gracias a la melatonina podría favorecer el equilibrio hormonal y reducir la posibilidad de engordar.
Estudios científicos recientes
Varios estudios recientes han analizado si la suplementación crónica con melatonina provoca un cambio perceptible en el peso corporal. En general, los resultados no indican que la melatonina promueva el aumento de peso. Al contrario, en algunos ensayos clínicos, participantes que tomaron melatonina mostraron una leve disminución de masa grasa, generalmente asociada a mejoras en la calidad del sueño y el control del apetito.
Sin embargo, estos estudios están limitados por el tamaño de la muestra o el tiempo de duración. También es importante considerar la dosis utilizada. Tomar melatonina en exceso o sin supervisión médica puede generar desequilibrios hormonales o afectar el metabolismo de la glucosa.
Uso de suplementos de melatonina: ¿hay riesgos?
Consumo moderado y bajo supervisión
Aunque la melatonina se vende sin necesidad de receta en muchos países, muchas personas la consumen sin consultar con un profesional de salud, lo que puede ser riesgoso. Tomarla en dosis elevadas durante tiempo prolongado podría interferir con la producción natural de melatonina del cuerpo, afectando no solo el sueño, sino también otras funciones hormonales.
La forma en la que cada cuerpo metaboliza la melatonina varía mucho, por lo que una misma dosis puede tener efectos distintos en diferentes personas. En algunos casos, este desequilibrio hormonal puede dar lugar a retención de líquidos o a una mayor sensación de hambre, lo que fortalece la idea de que la melatonina engorda. Sin embargo, no se trata de un efecto directo de esta hormona, sino de cómo se utiliza o en qué contexto se administra.
Interacción con otras hormonas
La melatonina también interactúa con otras hormonas como la insulina, el cortisol y las hormonas sexuales (estrógenos y testosterona). El mal uso de esta sustancia puede influir negativamente en estas interacciones hormonales. Por ejemplo, si la producción natural de melatonina se ve alterada, puede desorganizar el ritmo circadiano del cuerpo, dificultando el metabolismo normal de carbohidratos y grasas.
Algunos estudios sugieren que tomar melatonina en la noche puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre. Pero, nuevamente, estos efectos dependen del contexto general de salud del usuario, y no se puede afirmar que el consumo de melatonina engorda de manera independiente.
Estilo de vida y hábitos alimenticios: factores clave
¿Puede una persona aumentar de peso con melatonina? En realidad, si esto sucede, probablemente se deba a otros factores subyacentes. Dietas ricas en azúcar y carbohidratos refinados, falta de ejercicio físico y sedentarismo tienen un impacto mucho más fuerte en la ganancia de peso que el simple uso de melatonina.
Cuando una persona empieza a dormir mejor gracias a la melatonina, puede recuperar el equilibrio hormonal y sentir menos ansiedad por la comida. Esto puede traducirse en hábitos más saludables, mejor estado de ánimo y mayor energía para realizar actividad física. Por tanto, en un entorno de buenos hábitos, el uso de esta hormona no tiene por qué provocar aumento de peso.
Cómo tomar melatonina sin preocupaciones de engordar
Para aquellas personas preocupadas por si la melatonina engorda, lo más prudente es respetar las dosis adecuadas y establecer un horario de descanso regular. No se recomienda mezclar melatonina con bebidas alcohólicas o comidas pesadas antes de dormir. Además, se debe prestar atención a la respuesta individual del cuerpo, y ante cualquier síntoma sospechoso, es mejor consultar con un profesional de la salud.
La clave está en utilizar la melatonina como una herramienta de apoyo, no como la solución única a los problemas de sueño. Dormir bien de forma constante, tener una dieta balanceada, hacer ejercicio diario y mantener buenos hábitos disminuirán significativamente el riesgo de aumento de peso.
Preguntas frecuentes sobre la melatonina y el aumento de peso
¿La melatonina engorda si se usa a diario?
No existen evidencias contundentes que demuestren que el uso diario de melatonina provoque aumento de peso. En general, si se respeta la dosis recomendada y se mantiene un estilo de vida saludable, no debería haber efectos sobre el peso corporal.
¿Puedo ganar peso por dormir más gracias a la melatonina?
Dormir más o mejor gracias a la melatonina no provoca engordar. De hecho, un descanso adecuado ayuda a regular el apetito y las hormonas que intervienen en el metabolismo, lo cual puede ayudarte a controlar mejor tu peso.
¿Qué dosis de melatonina es segura para no alterar el metabolismo?
La dosis varía según la persona, pero generalmente se recomienda comenzar con 0,5 a 1 mg y ajustarla según la respuesta. Dosis mayores deben estar supervisadas por un médico. Tomarla en exceso puede interferir en otras funciones hormonales.
¿La melatonina retiene líquidos o causa inflamación?
En general, la melatonina no causa retención de líquidos ni inflamación. Si se notan estos efectos, puede deberse a otros factores o al uso inadecuado del suplemento. Es importante revisar la dosis y otros aspectos del estilo de vida.
¿La melatonina engorda si se combina con otros medicamentos?
Algunos medicamentos pueden interactuar con la melatonina, pero esto no significa que haya una relación directa con la ganancia de peso. Siempre es recomendable informar al médico si se están tomando otros fármacos al comenzar con un suplemento de melatonina.
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